 Transformers: Guerra por Cybertron alias el Gears of War de los robots transformables, como bromean algunos medios por sus obvias semejanzas y el hecho que ambos juegos usan como base el engine Unreal 3 de Epic Games, es un producto del que se esperaba muy poco y ha terminado sorprendiendo hasta a los más escépticos.
Es lógico tener tan poca fe en una saga que nunca ha superado la media de nota en sus títulos, pero el trabajo realizado por High Moon nos demuestra que no siempre los videojuegos inspirados en teleseries y películas son necesariamente meros productos de merchandising, sin profundidad ni contenido.
Tal vez el secreto del éxito de Guerra por Cybetron es que no se trata de una adaptación directa, y eso le ha dado una gran libertad creativa a los diseñadores que no contentos con narrarnos la épica guerra civil entre Autobots y Decepticons que tuvo lugar un milenio antes del inicio de la saga, han rediseñado a los Transformers dotándoles de un soberbio nuevo look –o viejo según se mire pues es su aspecto pre-terrestre- y han procurado dotar a cada uno de ellos de una personalidad y características propias.
Así, podremos apreciar el sentido del humor del “pequeño” Bumblebee cuando realice sus misiones de espionaje y reconocimiento del terreno, el valor y la diligencia de Optimus Prime recién ascendido a líder de los Autobots tras la muerte de Zeta Prime, la paranoia de Breakdown que cree que todo el mundo está en su contra, la crueldad de Megatron y la ambigüedad moral de Starscream, posiblemente el personaje clave del juego ya que el hilo argumental parece girar a su alrededor.
Sobra decir que el guión de la campaña principal, que consta de diez episodios y puede ser jugada en modo individual o cooperativo online, es consistente y atrapa al jugador.
|