![]() |
|
9.9 |
||||||||||||||||||||||||||||||
Analisis: FIREPLACING![]() (28/12/2010 11:17) |
||||||||||||
La tarde de ayer fue muy especial para la redacción de Hasta los Juegos. Envuelto en un misterioso paquete y proveniente de Galicia, descubríamos con júbilo y admiración lo que nos acababan de enviar: una copia exclusiva (porque se distribuirá a través de WiiWare) de ‘Fireplacing’, el videojuego más candoroso de la consola de Nintendo. Nada mejor para combatir el frío invierno que este cálido simulador de fuego a tierra con tantas opciones que cuando lo tengamos dominado la marmota de Punxsutawney ya habrá pronosticado la llegada de la primavera. Lo primero que nos sorprende y sobrecoge son sus tres ígneas temáticas: clásica, romántica y navideña. Ahí es nada. De ese modo podremos disfrutarlo tanto si somos un huraño vejestorio, como una pareja de enamorados tortolitos, o una madre dispuesta a enseñar a sus hijos los muchos y positivos valores de la Navidad. Personalmente, el que más he disfrutado ha sido el modo romántico. A pesar de mi soledad inherente a ser redactor de videojuegos, he notado en las calientes brasas de ‘Fireplacing’ una fuerte y grata sensación de compañía y amor. Sin duda, los trabajadores de Continental Games han sabido trasladar todo su afecto a cada una de las efímeras lenguas de fuego que el juego recrea con un detalle exquisito. He seguido las órdenes que aparecían en pantalla (por ejemplo: “ahora pasa un brazo por encima de su hombro”, o “ya os podéis besar”) y he llegado a la conclusión de que si alguna vez soy capaz de llevar una fémina a casa, sin duda caería rendida a mis pies con este magnífico videojuego. ![]() El modo navideño promete, además de la decoración propia de un telefilm de sobremesa americano, la posibilidad de recibir regalos de Santa Claus el día de Navidad. Atrasé el reloj interno de la consola para presenciar tan mágico evento y me quedé toda la noche esperando. Luego miré el manual de instrucciones que venía con el juego y descubrí que sólo tenía efecto entre los niños buenos que se van a dormir pronto. Lástima. Por último, el modo clásico es el más introspectivo de los tres, y permite reflexionar con epicidad sobre los aspectos más importantes y trascendentes de la vida, leer cuentos de Poe o contemplar el infinito con cara de poseer una sabiduría digna de Gandalf. Una copa de coñac es el compañero ideal para esta sublime modalidad de juego, de la que tampoco hay que abusar, so pena de comenzar a generar peligrosas ideas suicidas. ‘Fireplacing’ lleva el mundo de las chimeneas virtuales a un nuevo nivel. Gracias a sus novedosas herramientas, como un fuelle, leña o un mechero, consigue abstraernos de la realidad hasta cuotas que rozan la ciencia ficción más fantasiosa. Azuzar las brasas o avivar el fuego serán dos de las infinitas posibilidades de gestión que nos ofrece el producto. Así que ya sabéis: estas navidades regalad candor, regalad ‘Fireplacing’.
|
||||||||||||
| Comentarios |
|
||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||













































13/3/2011 14:42:42 (13/3/2011 14:42)





