Muchos habréis probado cosas parecidas en parques de atracciones, o salones recreativos. Y seguro que no tan “flipante” (a falta de tildarlo de “realista”, porque no lo hemos probado en nuestros traseros) como el que podemos ver en este video.
Se trata de un simulador de Fórmula 1 para nuestro hogar, no apto para los estómagos sensibles, y el sueño de cualquier aficionado a los videojuegos de conducción.
El autor no ha desvelado el precio, ni tampoco se sabe para qué títulos concretos funcionaría, pero dudamos mucho que las desarrolladores estén programando para este espectacular gadget, por lo que posiblemente la tecnología del simulador sólo reconocería las órdenes que introduzcamos mediante pedales y volantes, no así baches o colisiones propias del juego en sí.
Son matices que no aclaran, si bien su hacedor asegura una cosa: será increíblemente barato.