Lo mismo de siempre, más simple todavía
45. Es el número aproximado (también cuentan ciertas reediciones) de entregas de ‘Final Fantasy’ que han salido a la venta. Aunque no pueda competir en cantidad con ‘Super Mario Bros’ o ‘Mega Man’, hay que reconocer que es una cifra lo suficientemente elevada como para que el anuncio de una nueva entrega nos produzca la más profunda e imperturbable indiferencia.
¿Que deciden hacer un nuevo ‘Final Fantasy’ para DS? Perfecto. ¿Que ya ha llegado a Europa
tras más de un año en Japón? Pues muy bien, veamos qué tal. Tampoco nos vamos a escandalizar si no nos gusta demasiado; total, seguro que sale otro antes de que cante un gallo.
Tras este
‘The 4 Heroes of Light’ se encuentran los responsables de los correctísimos remakes de ‘Final Fantasy III’ y ‘Final Fantasy IV’ para Nintendo DS. Además, el equipo de
Matrix Software, para este título en concreto se mueve al son de
la batuta de Takashi Tokita, creador de obras de culto como el prestigioso ‘Chronotrigger’.
Pero lo que podría parecer una combinación ganadora, se queda en
un intento plausible pero acomodado de dar un toque de frescura al rol japonés; y es que ‘Final Fantasy: The 4 Heroes of Light’ es tan parecido a los primeros capítulos de la saga troncal de la franquicia, que casi
parece que estemos ante un remake del primero de ellos.
La historia no podía ser más típica: encarnamos a un joven que en su decimocuarto cumpleaños ha de presentarse ante el rey para probar su mayoría de edad. La empresa que el monarca le encarga no es otra que aventurarse en las cuevas del norte para rescatar a la princesa que ha sido presa por una malvada bruja. En vez de hacerlo pasar por la guillotina, que es lo que habría que hacer con un mandatario que envía niños a una misión en la que perecen hasta sus más poderosos soldados, aceptamos de buen gusto la responsabilidad, y nos ponemos en marcha.
No tardaremos en conocer a nuestro compañero de fatigas, el típico “side-kick cuestionalotodo”; a la ayudante de la princesa, una chica de armas tomar; y finalmente a la princesa en persona, la dama altiva que se convertirá en el cuarto miembro de nuestro equipo. Puntuales discusiones entre los chicos es el único destello de narrativa coherente que veremos en el juego. El resto serán
diálogos y situaciones prefabricadas en escenarios que ya hemos visitado cientos de veces en cientos de juegos iguales, bajo el mismo pretexto y con objetivos semejantes.